Header Ad

Categories

  • No hay categorías

Most Popular

Most Viewed

Header Ad

Reseña Brightburn

Hace poco menos de un año James Gunn, notoriamente conocido por su trabajo como director de Guardians of the Galaxy (2014 y 2017), fue el protagonista de una controversial serie de eventos que lo vio ser despedido de Marvel, poniendo en duda su futuro laboral así como el de una de las sagas más exitosas, queridas y consistentes del MCU. Ante aquella calamidad no tardaron en presentarse oportunidades pues Gunn sería contratado poco después por Warner Bros. para hacer uso de su distintivo talento en sus planes de reorganizar el universo de películas de DC con un reboot de Suicide Squad. Sin embargo sería otro proyecto anunciado bajo su nombre, esta vez como productor, el que prometería algo verdaderamente fresco y diferente para todo el género de películas de superhéroes. Este proyecto tiene por nombre Brightburn: El Hijo de la Obscuridad.

De primera instancia podemos describir a Brightburn como un The Omen (1976) meets The Thing (1982). Aquellos que han visto los trailers saben que su premisa es bastante familiar: Una pareja encuentra a un bebé dentro de los restos de una nave espacial y deciden adoptarlo como propio en un remoto y pequeño pueblo homónimo de Kansas. Conforme el niño va creciendo comienza a descubrir la verdadera naturaleza y magnitud de su condición extraterrestre, presentando diversos signos de un poder sobrenatural muy superior al de un humano común y corriente. Desafortunadamente a diferencia de nuestro querido hombre de acero, el protagonista, Brandon Breyer, comienza a inclinarse hacia el lado opuesto de la balanza moral, revelando así su siniestra misión en nuestro planeta.

Compuesta en esencia como una película de terror, Brightburn toma elementos clásicos del género como los jump scares y el uso de cámara a mano en momentos de tensión y los combina elegantemente con el ritmo y flujo de una historia de origen de superhéroes, agregando a la mezcla un toque de thriller psicológico con escenas intercaladas de dos sucesos simultáneos, jugando así con las expectativas de su audiencia, atrapándonos en esa obscura red de sustos, anticipación y constante incertidumbre que tanto buscamos en todo buen clásico de lo macabro.

Sorprendentemente, a pesar del nombre y reputación de su productor principal, la película se realizó con bajo presupuesto, apenas sobrepasando los 5 millones de dólares, contando con algunos nombres conocidos de la industria pero ninguno de los más altos rangos de la fama lo cual juega un poco a su favor y un poco en contra. Por un lado, esta restricción monetaria obliga a la cinta a enfocarse en los personajes y en la historia misma, a apantallar al espectador mediante giros inesperados (a veces no tanto) y descubrimientos contundentes. Por el contrario, quien busque efectos visuales que se comparen con la norma del género de superhéroes en la actualidad probablemente quedará decepcionado. Si bien los efectos no son mediocres ni mal logrados, si se puede notar un evidente rezago tecnológico a la hora de ver con claridad a nuestro protagonista en todo su tétrico esplendor.

En una escala del 1 al 10 le doy un 7.5 al Hijo de la Obscuridad, más que nada por sus agallas en cuanto a la premisa y la ejecución como cine pseudo-independiente, por saber caminar sobre la fina línea que divide al terror del género de superhéroes como lo conocemos en la actualidad y sobre todo por el magnífico trabajo de David Yarovesky como director y de Jackson A. Dunn como la siniestra posibilidad de un Superman sin compás moral. Desde que salieron los primeros trailers me atrapó la premisa, así que llegué con fuertes expectativas a la sala de cine y la película no decepcionó en lo más mínimo.

  • kyrie 5
    julio 20, 2019 en 12:45 pm

    I want to show my respect for your generosity giving support to folks that actually need help on this one subject matter. Your real dedication to passing the message around became wonderfully beneficial and has truly permitted men and women much like me to achieve their endeavors. This warm and friendly facts means this much to me and a whole lot more to my colleagues. With thanks; from everyone of us.

Escribe un comentario

Your email address will not be published.

A %d blogueros les gusta esto: